martes, 12 de abril de 2016

Hablar bien solo cuesta un click

Las nuevas tecnologías han influido directamente en nuestra comunicación, y no solo en la forma de relacionarnos, sino también en la de expresarnos. Hemos adoptado en nuestro vocabulario común términos extraídos de las redes sociales como “fav” o “retuit” y adoptado otras como “spoiler”. Incluso, hemos llegado a darle un nuevo sentido a palabras que ya existían, como es el caso de “cuñado” o "cuñadismo” tan en boga esta semana.

Frente a esta modificación y según algunos, empobrecimiento de nuestro lenguaje, existen diversos mecanismos que, haciendo uso de esas mismas nuevas tecnologías, buscan mejorar y hacer más correcto el uso del idioma que hacemos. Dos casos paradigmáticos son el de la propia Real Academia de la lengua Española y el de la Fundeú. Además de contar con sus propias páginas web, ambas instituciones tienen representación en diversas redes sociales como Twitter.

La RAE es una academia fundada en 1713 que busca regular las normas del uso del castellano, mientras que Fundéu es una fundación creada en el 2005. Su nombre es un acrónimo de “fundación del español urgente”. Tiene por objeto mejorar el uso de la lengua en los medios de comunicación. Fundéu es junto con la propia RAE y con el Instituto Cervantes una de las entidades fundamentales en el uso de la norma en castellano. Fundéu recibe financiación del BBVA y se encuentra apoyado por la agencia de noticias Efe.

En cuanto al uso que le dan a sus redes sociales, el de ambas instituciones es muy similar. Son perfiles muy dinámicos en los que la participación con los usuarios es muy intensa. Estos preguntas dudas, o plantean casos donde podría haberlas para conocer el uso correcto de ciertas expresiones o términos. Además de esto, cabe destacar que especialmente la RAE lanza de forma usual mensajes para dar a conocer mejor su institución, remememorar a alguno de sus académicos más relevantes como pueda ser Camilo José Cela o informar de todos los actos que lleva a cabo la academia.

Por su parte, Fundéu se enfoca de una manera mucho más clara a la resolución de dudas, así como a aportar consejos de estilo y corrección lingüística para hablar sobre un tema de actualidad que está formando parte de la agenda pública (por ejemplo, esta semana recomendaban a los periodistas referirse a los ‘papeles de Panamá’ con comillas simples y en minúscula. Resulta también destacable la labor que realiza esta entidad aportando palabras castellanas que permitan dejar de emplear términos de otras lenguas extranjeras cuando no sea necesario.

Si hablamos de las páginas web de cada uno, la de Fundéu resulta más cómoda para realizar la búsqueda, ya que como hemos dicho anteriormente suele dar recomendaciones referidas a hechos de actualidad, por lo que porporciona al profesional de la comunicación de herramientas acerca del tema que está desarrollando. Sin embargo, si lo que tenemos es un problema que no esté relacionado con alguna compleja grafía de algo  que esté siendo discutido, la página web de la Real Academia parece más completa, ya que alberga en su interior no solo el diccionario de la lengua española y una ortografía revisada, sino que también nos permite el acceso al diccionario panhispánico de dudas y a diccionarios de academias de otros países hispano hablantes.


En conclusión, la inclusión de estas dos herramientas en el mundo digital y en las redes sociales ha permitido acelerar los procesos de trabajo para que los profesionales de la comunicación desarrollen su tarea cuidando su herramienta de trabajo: el idioma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario