Por Josetxu Irigoyen (Juan Ignacio)
Las nuevas tecnologías vinculadas a la web 2.0 y se han arraigado profundamente en nuestro día a día. Casi todos disponemos de un teléfono inteligente y de otros dispositivos que nos permitan acceder a Internet, y asimismo también contamos con perfiles en numerosas redes sociales. Al menos un 78 % de los internautas forman parte de alguna de estas redes sociales y se espera que esta cifra aumente en los próximos tiempos hasta alcanzar a la totalidad de los usuarios de Internet. Esta realidad ha modificado muchos aspectos de nuestra vida, entre ellos la política.
La posibilidad de
comunicación bidireccional y horizontal que ofrecen las características de la
nueva web han favorecido que dentro de ella se integren movimientos sociales,
grupos de interés, partidos políticos, líderes mundiales…y todos encuentran en
ese espacio una herramienta útil para sus propósitos. Los movimientos sociales,
que tradicionalmente se han estructurado de una forma mucho más laxa y horizontal
que otros tipos de organizaciones, encuentran en ella la posibilidad de
compartir información de una manera mucho más inmediata y accesible que en
otras épocas, en las que la comunicación se llevaba a cabo mediante el boca a
boca u octavillas. Además, al poner en contacto a personas de espacios
geográficos muy separados entre sí, favorece la coordinación en las acciones
del movimiento. Un ejemplo de esto puede verse en España con el movimiento 15M,
que se originó por una manifestación simultánea que se produjo en numerosas
ciudades de todo el país cuya convocatoria se movió principalmente por las
redes sociales. A estos individuos que forman parte de una iniciativa o
movimiento social y dan a conocer sus aspiraciones difundiéndolas en Internet
se les denomina ciberactivistas.
Para partidos y miembros de
la política, las redes sociales son una herramienta que permite una mayor
cercanía con el ciudadano, permitiendo a este último interpelar directamente a
los dirigentes políticos, comentar las informaciones que estos aportan… además,
al desarrollar una comunicación más directa y carente de intermediarios, los
políticos se muestran más humanizados, haciendo que su potencial electorado
empatice mejor con ellos. Este detalle se puede observar en el hecho de que las
cuentas de los líderes de partidos políticos suelen tener más seguidores que
las cuentas de sus propios partidos. Sin embargo, estos partidos no suelen
explotar en la totalidad las posibilidades de entablar una comunicación
bidireccional que estas redes ofrecen, manteniendo un rol principal de emisor.
Fuentes:
- Castells, M. (2006): La sociedad red. Madrid. Alianza Editorial.
- Fernández Torres, M. J. y Paniagua Riojano, F. J. "El poder de las redes sociales en la política y en las redes sociales".
Un punto de vista muy interesante sobre la forma de hacer politica en la actualidad
ResponderEliminarNerea guapa